Aban:

(1) Canasta.

Abaña:

(1) Hermano menor de Changó.

(2) Amuleto que se fabrica con algodón de los Santos óleos, piel de tigre y otras materias.

(3) Gorra con flecos de cuentas para cubrir a Changó.

Abañeñe:

(1) Orisha hermana mayor y madre de crianza de Changó. Sinónimos: Obáñeñe

Abaniwi:

(1) Regañar y regañador.

Abbáña:

(1) (Ortiz). No son los tambores de áña o batá. Abbáña es un "santo" especial, que se presenta como un "camino" o advocación de Changó, el dios de los truenos. Y Abbáña es nombre yoruba formado de óbba, que significa "rey" o señor" y de la citada ádya o aña. (Ver batá). De lo cual se deduce que Abbáña es "rey de la furia de las tempestades, de las guerras y de las iras de los espíritus hechiceros". Ni se "sube" ni se "asienta". Es un Orícha muy raro en Cuba."

Abure:

(1) Hermano o hermana. Sinónimos: Aburo, Aburu

Abure mo sinto ile na:

(1) Hermana voy lejos.

Aburo kanani:

(1) Amigo.

Acana:

(1) Uñas.

Acheé:

(1) "La mitad del mundo donde alumbra el sol en la mañana".

Achó arán:

(1) Traje hecho con género caro de terciopelo. "Del tiempo de España".

Achó chededé:

(1) "Traje de coronel español". (Tiempo de España).

Achó tita:

(1) Tela con calados. Trajes hecho con tira bordada (de Canarias).

Acholá:

(1) Sábana. Sinónimos: Achola

(2) Sábana.

Achuché:

(1) Persona que por más que trabaje nunca tiene sobrante y no le alcanza lo que gana.

Addodi obisu Ñaña:

(1) Invertido sexual.

Adola:

(1) Mañana.

Adolá mó wí:

(1) Mañana yo te hablaré.

(2) Mañana te contestaré.

Adyá:

(1) (Ortiz). "Ese vocablo Adyá, en lengua yoruba además de "perro", significa "peleador", "guerrero duende" y 'espíritu maligno que trabaja con brujería". Es la misma voz adyá, con que es denominado el agógo o campanilla de Obatalá; y probablemente sea la raíz de aña, el espíritu de los tambores Batá".

(2) Campana litúrgica de Obatalá (con mango curvo y campanilla larga y cónica de metal blanco).

(3) Perro. Según Ortiz, la forma correcta es "Adyá". Los perros son de Orgún y Elógguá. Babalú tiene dos perros que eran de Oggún, y Changó se los dio a su medio hermano Babalú, para que lo acompañaran cuando lo llevó de Tierra Arará a Tierra Lucumí. Sinónimos: Ayá, Ayáa

Afarawé:

(1) El hombre que al realizarse una venta en las fincas de campo, escribía los documentos necesarios y acreditaba que el ganado, o la res, que tenía las iniciales, (calimba) del que vendía, se anulaba, y se estampaban las del nuevo dueño.

Afó oké:

(1) Cañada.

Afomá:

(1) Jagüey. (Ficus membranácea, C. Wright).

Agayú cholá kinigua ogué ibá eloni:

(1) "Saludo a Agayú, el dios del río y de la sabana".

Agbón:

(1) Canasta. Sinónimos: Aben, Agua, Arva

Agguére:

(1) En las sabanas.

Agogó:

(1) Campana de Obatalá. Sinónimos: Agogo

Aguana:

(1) Nombre de "hijo" de Changó. Sinónimos: Awana

Aguanachó:

(1) Espejo.

Aguañari:

(1) Avatar de Yemayá.

Agufa:

(1) Guanajo o pavo común.

Aguona ki ibo oguana:

(1) Dice el babalocha al entregarle al consultante la cabecita de muñeca que acompaña al caracol que recibe el nombre de Ibo, advirtiéndole que debe retenerlos, uno en cada mano, bien cerradas, mientras él saluda y pregunta. (Ki significa agarrar y saludar).

Aguro:

(1) Mañana, de mañana.

Agutaná:

(1) Oveja.

Aguti weyé:

(1) Palangana.

Agwón:

(1) Canasto.

Ajobo:

(1) Rana.

Akana:

(1) Uñas.

Akeré:

(2) Guanajo.

Akeru:

(1) El que lleva la canasta (awán)llena de ofrendas al monte para Babaluayé.

Akogún:

(1) Militar en campaña.

Akuaña:

(1) Amén, así sea.

Akuatiguaya:

(1) Palangana.

Akumí:

(1) Saludo de los del territorio de Akú. De esa voz salió "lukumí" o 'lucumí". Este nombre sirvió para llamar a los pueblos que hoy se llaman con más propiedad, "Yorubas", a quienes les debemos la cultura del mismo nombre cuyo patrimonio religioso es la Regla de Ocha, o Santería de los negros. Mención y Tradiciones de muchos pueblos lukumís, que en Cuba estuvieron en mayoría y quedaron en el folk básico de nuestra cultura mulata. A continuación aparecen los nombres de los pueblos que más dejaron sus huellas y que son citados por sus descendientes: Oyó, odó, egwá, mina, iyésa, yebú, tákuá; egguáddo, ishagá, ussá, magino, biní, quérefé, las qentes de Ayasé, Arafé, Komorém Ekiti y Kétu. También son mencionados los iyebú o yebú, como lukumís bravos, brutos y "onigó ará okó" o montunos campesinos. Aparte del gran tronco de cultura lukumí, vinieron a Cuba y al resto de América los bantús o congos, los carabalís; los ararás o dahomeyanos entre los que se mencionan arará dajomé, arará majino y arará sabalú; también vinieron los guasones huasas y los belicosos y altivos mandingas. Agréguese a la formación cultural del pueblo nuestro, a trabajadores esclavos de variadas culturas indias, a distintas gentes asiáticas, a los amestizados isleños canarios, a los no menos amestizados amos españoles y representativos de otros pueblos europeos, y se podrá ir haciendo la idea de la Transculturación que estudió el sabio Don Fernando Ortiz en su preciosa metáfora del ajiaco criollo de nuestra formación demográfica y cultural, a pesar de los mulatos que no quieren serlo, o, que no saben que lo son.

Alabéguana:

(1) El Eleguá "que anda con los muertos".

Alafufú:

(1) Sabana.

Alafún:

(1) Sabana.

Alagogó kí Íyo alameta kuelé:

(1) La campana da la hora.

Alakualá:

(1) Rana.

Alaya:

(1) Panadero, el que hace el pan ó el que lo vende.

Alengo:

(1) Canario.

Alubatá:

(1) Tamborero de Batá. La voz proviene de "a", prefijo que forma sustantivos de la raíz de un verbo, "lu", tocar tambor, y "Batá", o sean los tres tambores sagrados. Alubatá es lo mismo que "omóáña" o "hijo de áña", que es el secreto o fundamento del Batá ante el cual se consagran los sacerdotes de Batá".

Aluwala:

(1) Baño, bañarse.

(2) Baño, bañarse.

Amaná:

(1) Dedos.

Amana mána:

(1) Relámpago. Changó.

Ametana:

(1) Nombre propio.

Aña:

(1) Semilla de mate que se introduce en el tambor consagrado.

Aná:

(2) Ayer.

(3) Compadre.

Aña dúdu:

(1) Barco que traía a los negros.

Ana mí:

(1) Mi compadre.

Añaga:

(1) Prostituta.

(2) Fiesta de tambor, broma, diversión, baile.

(3) Excremento, porquería. Sinónimos: Cheré añaga

Anagó:

(1) Lengua, idioma de los lucumí; se les llamó así a los que hablaban la misma lengua.

(2) Jerigonza o lengua que hablan los ararás.

Anagodié:

(1) Pueblo y gentes africanas venidas a Cuba.

Anagué:

(1) Nalga.

Añaguí:

(1) La madre de todos los Eleguá.

(2) Eleguá, nombre de "el mayor de los Eleguá".

Anagunú:

(1) Nación lucumí.

Añaí:

(1) Cucaracha.

(2) Cucaracha. Sinónimos: Anaí, Oná okotó

(3) Cucaracha. Sinónimos: Añai

Añaki ladé:

(1) Nombre de Eleguá. "Vive lejos en la sabana".

Añale:

(1) Collar.

Ananagú:

(1) Signo del dilogun cuando cae en la posición Ofún (9), significa; "donde nació la maldición".

(2) Las criaturas de Dios, la humanidad.

Añanga:

(1) Atrevido, zoquete, irrespetuoso.

Anañú:

(1) Estómago chico, (del carnero que se sacrifica).

Anaofa:

(1) La garganta.

Anaofú:

(1) Garganta.

Añará ñará dá:

(1) El rayo te parta.

Anaré:

(1) "Vaya con Dios".

Anáreo onáreo:

(1) Saludo de despedida.

Anu eguá:

(1) Canas.

Apá:

(1) Caña brava. Sinónimos: Páko

Apélo:

(1) Rana.

Apolo:

(2) Rana. Sinónimos: Apólo

Aposí:

(2) Tamborcito análogo al Agbosí y como aquel, egguado y "del pie del fundamento" y sólo usado "para fiestas grandes de Obatalá".

Ara oro iña:

(1) Entrañas de la tierra.

Arabba:

(1) Ceiba, a este árbol van todos los Santos, pero su verdadero dueño es Obatala, es el árbol, más sagrado, de la religión africana y por eso se venera tanto y se le canta: Terewamá Iroko, Iriko, Fumi Arere Tereguama Iroko, Agallu Areere Iyaguo. Sinónimos: Araba

Araoko:

(1) Rudo, analfabeto.

Asan mini anagó:

(1) Costumbre de los anagó, (lucumí).

Asana bioko:

(1) "Favoreced a este hijo de la casa.

Asojún:

(1) (Ortiz). Tambor sagrado de los negros "fón", el que se le toca a Naná Burukú, orícha arará que transculturó en San Lázaro con muletas. Sinónimos: Sohoun, Sojún

Ataná:

(1) Vela. Sinónimos: Atana

(2) Vela de alumbrar. A Changó se le ponen cuatro, seis o doce atanás en el suelo el cuatro de diciembre. Sinónimos: Atana, Itaná

Ataná meyi:

(1) Las dos velas de una rogación.

Ataodola:

(1) Mañana.

Até ifá:

(1) Tablero de adivinar que usa Orunla, el Dios de Ifá, para adivinar. Oráculo que usan los babalawós. Mesa redonda de adivinación que usan los sacerdotes de Ifá. Según el Dr. Fernando Ortiz, "Até" procede de "a", prefijo sustantivador; y "te", estar plano, percutir, adorar. El "ate" es un círculo de madera de unas catorce o más pulgadas de diámetro; tiene un borde labrado en el mismo cuerpo de la madera y asemeja una bandeja; tiene cuatro puntos marcados en los extremos de dos diámetros perpendiculares; esos puntos son o representan las cuatro esquinas del mundo, los cuatro puntos cardinales. Hemos observado un Tablero de Ifá sin marca alguna en los bordes, otro tiene en cada uno de los cuatro puntos cardinales dos cauris boca arriba incrustados. Ortiz presenta uno en la Pág. 169 del Tomo III de su magna obra "Los Instrumentos de la Música Afrocubana", que tiene en cada punto incrustada una cara. El propio Ortiz señala que a veces tiene una sola cara o cabeza "de Echu o de Elégguá, el orísha que todo lo ve", y que esas cuatro cabezas o puntos cardinales son (los Echu meri bayé o "cuatro caminos de Echu") y la concepción metafísica del cosmos". El punto Norte es Obatalá; el Sur es Oddúa; el Este, Changó y el Oeste Echu, etc. 'Para más detalles consulte a Ortiz. Sobre el tablero echa el babalawó un polvo hecho de colmillo de elefante al que llaman "yefá". En Caibarién, Las Villas, hubo un congo que usaba harina de maíz. Nos dicen que también se usa polvo de arroz unido a otras substancias. Nosotros hemos visto un polvo muy fino que parece harina de maíz con alguna otra substancia blanca. Ese yefá o polvo del Até es regado en todo el tablero de manera que forme una capa fina, para lo cual se usa una escobilla que parece de estropajo de soga. A continuación, el babalawó que está registrando (sentado en el suelo con su Até entre las piernas, sobre paño blanco y alfombra), sienta delante de él a una mujer que tenga una mano de Orula, le pone una toalla sobre las piernas y encima un ékuelé, entonces él toma en ambas manos varias semillas de corojo llamadas "ekine", los cuales son rogados, para después agarrarlos y soltarlos con la mano derecha; ese trabajo permite un conteo de las semillas o corojos africanos que quedaron o no fueron agarrados con la dicha mano derecha. Ese conteo da una numeración y posiblemente un rayado en el yefá del Até, que sirve para sacar las letras u odus del Ifá. Esas letras son aplicadas, previa adaptación intelectual y el correspondiente "aché", al sujeto o al asunto que se registra o investiga. Eso o mejor dicho, algo así, es lo que se hace con ese oráculo llamado "Ekine de Orula o de Ifá". Hemos logrado ver el registro del año 1956, para "ver" a Orula hablar por "Ekine Ifá". Es una labor agotadora intelectual y físicamente. La primera sesión principió con saludos, sacrificios y bajadas de Orula al Até, seguida del registro. Orula en persona habló por los "Ekines" en el "Até de Ifá". Esa sesión terminó a las tres de la tarde y duraba desde las seis de la mañana. A las cuatro continuaron los babalawós con la segunda sesión que terminó a las seis de la tarde, pues solamente se registra durante el día. Observamos que los sacerdotes pasaron diez horas con atención concentrada y fuerte trabajo intelectual para lograr la fiel interpretación de los "odus". Esos "ódun" son la palabra de Orula, quien era mudo de pequeño, pero al hacerse adolescente Olofi le pegó dieciséis veces, una por cada año que tenía, y el muchacho pronunció un ódu de cada vez formando así las dieciséis letras primeras de su propio oráculo. El primer ódu fué "Eyiobe Meyi". el segundo, "IyekúMeyi". Según el Dr. F. Ortiz, los cuatro ódus de los muertos son: "Ofún meyi, Oyekú meyi, Otúa oggüe y Ogúndaofún". De los dieciséis signos o letras primeras se obtuvieron 240 ódus secundarios y 096 terciarios, siendo un total de 352. Se comprenderá la complejidad de este oráculo y la inteligencia que debe exigírsele a un hijo de San Francisco para conocer, interpretar y aplicar a innúmeras personas tantos ódus. Solamente nos resta apuntar que el Até de Ifá no se usa en días lluviosos y que su registro es el último recurso para tener seguridad en la Regla de Ocha. Sinónimos: Akpán ifá, Apón, Apún, Faté, Irofá, Loflé, Okpó ifá, Opón

Atosí tosí:

(1) Semana sobre semana.

Atuo fadori:

(1) Membrana del vientre.

Awan:

(1) Canasta. Sinónimos: Awón

(2) Canasta, cesta. Sinónimos: Aban, Avám

Awana:

(1) Nuestro.

Awuanákale:

(1) Escaparate.

Awurú:

(1) Mañana, de mañana

Ayá un dumi okana undumi:

(1) Me duele el corazón.

Ayalaí:

(1) Campana.

Ayalay:

(1) Campana en general.

(2) Campana grande. Sinónimos: Allálai, Allálay

Ayaná:

(1) Río secreto en África, con quien se cuenta como si fuera un orícha.

(2) Cucarachón, "divino rostro", pertenece a Obatalá

Ayanakú:

(1) Elefante. Sinónimos: Ayanikú

(2) Elefante. Sinónimos: Allanacú, Ayanaku, Ayanikú

Ayanakun:

(1) Elefante. Así se le llama a un hombre de grandes dimensiones. Sinónimos: Alánaku, Ayanáku ayanakú

Ayaó:

(1) Orisha, hermana de Oyá. No baja, pero se canta en su honor.

Ayeku okana:

(1) Odu, signo de Ifá que presagia el mal.

Bá guí bawí:

(1) Refunfuñar, regañar. Llamar a capítulo.

Babá laricha:

(1) Padre cura. Sacerdote de la Regla Cristiana o Santería de los pueblos negroides asiáticos mediterráneos, dominados por los pueblos rubios o rosados, llamados "bárbaros" o extranjeros del Norte de Europa. A los "Babá Laricha", como a los "Babá Ocha" se les consagra de modo muy semejante. Unos y otros tienen advocación o filiación a una deidad, guardan abstinencias en días determinados y ofician con un ritual y unos santos supeditados a un dios central. Hasta las fechas de celebraciones son iguales.

Baba odúmila baba pirini wala ni ko fi edeno babá baba emi kafun aetie omi tuto ana tuto kosiaro:

(1) Se dice para pedirle perdón protección, suerte y dinero al orisha, y que aleje la muerte, la tragedia, el descrédito, la disputa y el castigo. Sinónimos: Iré owó ilé mi baba, Kosi achelú, Kosi eyó, Kosi ikú, Kosi iña, Kosi ofó

Babanacuero:

(1) Dale.

Babanakuero:

(1) Dale.

Balubé:

(1) Bañarse, fregadero.

Balué:

(1) Bañarse, remojarse.

Banaibana:

(1) Yerba maravedí. Para hechizar.

Bañaní:

(1) Orisha, hermano de Changó.

Bangaña:

(1) Cazuela de cedro.

(2) Cazuela de cedro.

Bara lagwón até kokoro bi yá sobe bebé niyo yé gué gúma oloyu morosó gaqa yá gadá okoló ofofo okoló ñana kua kuá rara:

(1) "Eleguá te suplico que vengas, que te estoy llamando, hablándote hace rato para darte la comida, vamos, que tengo prisa y no vienes porque estás en las cuatro esquinas picardeando".

Baraba naja mana kafún arifi masokún okó ayagadá itá meta bi di jo katá agó ogulo de ekó ero eshu chacho komakeño. obara kikeño kinkamachení kamarikú:

(1) Rezo para Elegua, "pidiéndole permiso y que sea bueno, pues para eso se le cuida y atiende y nos asista".

Batá:

(3) (Ortiz). "Son tres tambores de carácter religioso, usados en las ceremonias de los cultos que en Cuba practican los lucumíes o yorubas y sus descendientes criollos. Según el diccionario yoruba de Oxford, batá es un tambor usado por los fieles de Changó y de Egungun. "La orquesta lucumí o es la de los batá o la de los ágbe o chekeré. Tambor! Piel! Cuero! Sandalia. "Posiblemente batá procede de los fonemas onomatopéyicos "ba", suave y "ta", duro. Los tres tambores de la liturgia yoruba reciben propiamente el nombre de "aña" o "añá" y el nombre profano de ilú". En espera de una mejor opinión, suponemos que la palabra aña o añá es corruptela criolla o dialectal de las voces yorubas "dza" o sea "dya", significan "guerrear" y también "enfurecerse una tempestad". El prefijo "a" forma sustantivos con una raíz verbal; por eso ádza o ádya, y en definitiva aña o añá, puede decir "guerrero", "peleador . perro "tempestad furiosa" y sobre todo "un duende o espíritu que pelea con brujería". Aña es la potencia sobrenatural de los batá, que los defiende, truena y pelea contra sus enemigos". "Aña es un objeto misterioso con potencia sacromágica que se introduce en las cerradas cajas resonantes de los tambores batá, cuando son construidos y consagrados". "El conocimiento de este nombré criptico tiene en sí cierto poder sacromágico que el "olori" o músico emplea para dominar su instrumento. "El "secreto" o afóubó de los batá es precisamente lo que se dice áña. Ilú áña o batá áña es el tambor cuando está "jurado". Aña es el "resguardo", "hechizo", "fetiche", o magia que los consagra. Es el "secreto" del dios Aña. "Para hacer un juego de batá que sea de "fundamento" o sea de "Aña", es necesario que lo consagre un sacerdote que tenga "Aña" y que pueda trasmitirla... Su creación está en las exclusivas facultades de los "olosaín" o sacerdotes de Osaín, el dios de los árboles y plantas o sea de sus fuerzas mágicas y medicinales". "Aña iggilú nitín chouó", le rezan al darle comida a los olú por la argolla del borde de su chachá. Lo cual parece ser corrupción criolla de Aña igguí ilú gui tichouón o sea traducido "Aña, del árbol tambor hizo que el habla fuese preciosa". Sinonimias: batá. battá, ilú batá. ilú áña, bata áña, Onibatá, onilú. "Cada áña o lú de los batá, tiene, además, un nombre especifico. El tambor más pequeño se denomina Kónkolo, Okónkolo, y generalmente también Omelé. El tambor mediano, o segundo por su tamaño, se conoce por Itótele u Omeló Enkó. El tambor batá de mayor tamaño se llama lyá. Iyá, madre, Jlú Iyá. es la madre de los tambores. "La palabra Itótele acaso provenga de las voces yoruba: "i", prefijo para denotar sustantivos de acción", "totó": completamente y "téle" sigue; quizás porque ese tambor es el que regularmente sigue al iyá, que es el que dirige. "Kónkolo"(el verdadero nombre) u Okonkolo como suele decirse, parece derivado de la palabra yoruba: Kónkoto "dios o juguete de los niños" aludiendo a que el Kónkolo es el más pequeño de los sacros batá, el bebé, o niño, así como iyá es el mayor o la madre. El vocablo Kónkolo más probablemente ha debido ser formado por "kon", cantar con repetición de la raíz en sentido reiterativo, y lo que, lo mismo que lu, significa "percutir un tambor o sonar un instrumento musical". "A veces los tambores flaquean, se advierte en su toque el cansancio; entonces algunos de los oyentes les grita ¡Omelé! para que todos aquellos reanimen sus energías. En yoruba omé lé puede significar ¡Muchachos, fuerte!.. ." La voz omelé pudiera provenir de omo "niño" y le "fuerte", "sobre los demás". El Kon kolo u omelé es en efecto el más pequeño de los batá, o sea el "niño" y también el es el que da en su cuero pequeño la nota más alta de los batá". "Las membranas de los batás son de piel de cabro o de venado". Cada tambor tiene dos bocas (enú) tapadas con cuero (auó). "Específicamente, el auó grande se denomina enú, que en yoruba quiere decir "boca"...; y el auó pequeño se llama chachá. voz onomatopéyica que en el vernáculo criollo se traduce libremente por "culata". Chachá no es sinónimo de cuero o membrana de ilú. "En la orquesta de batá, el iyá ocupa el centro, el omelé se pone invariablemente al lado derecho del iyá y el itótele a su costado izquierdo, aun cuando el Kpuátaki sea zurdo y toque el chachá con la derecha". Los batá jamás se tañen después de puesto el sol. Lo dice un canto lucumí: "Orú dié aña ko ofé soró" (Noche, poco aña, no quiere hablar)... "Estos adornos de chales y pañuelos en los batá se denominan alá". "Además de los alá comunes, los batá áña son vestidos excepcionalmente con un indumento litúrgico especial, que en Cuba se denomina banté y en la tierra yoruba ibanté. Ibanté quiere decir "delantal". (El ibanté salalá lo usaban los reyes o los sacerdotes en posición delantera). "Por la manipulación del oráculo éste designa el nombre que debe llevar el trío de batá, según el "camino" o el Odun que salga cuando las piezas de la adivinación caigan al azar. He aquí algunos de los nombres sagrados que tienen los batá de algunos famosos tamboreros de La Habana y su comarca: Aña Iguilú (algo así como "tambores de madera embrujada") .. .Añabi (hijo de Aña) es nombre de los batá... (de) Aguía batá. Otros títulos de batá son Akobí Aña ("El primer hijo del tambor") y Aiguobí (hijo de la música o de la bulla). Recientemente, a un trío de batá se le bautizó con el nombre encomiástico de Alayé, que en yoruba quiere decir "Amo del Mundo". Hay batá judíos y también tienen nombre. Uno de éstos se llama Iraguó Méta ("Tres estrellas"). Otro, bastante imperfecto, Lulú Yonkóri ("Toque y canto"). Ko bo ko guá ("no para el culto, no vengas"). Otro muy insultante, se dice Oró tin Ochú Kuá bi oré. lo cual parece significar "!Engaño! Te hicieron en luna nueva, nacido por un regalo o misericordia". Y a otro se le puso un título más repugnante... Olomí Yobó, "Flujo o menstruo de la vulva". Los tambores al ser "jurados" con jerarquía sacerdotal, adquieren un nombre como los olochas y los babalaos. Okilákpa, Brazo Fuerte. Omó Ológun, Hijo del Amo de la Magia. E Meta Lókan, Tres en uno. Obanilú, Rey del tambor. Eruáña, Esclavo de Aña. Otobike, Omó gugú, Yóboyobo, etc. El órú de los batá es una especie de himnario musical que se tañe en honor de los orichas; previamente en el "cuarto", sagrario o igbódu; primero sin cantos y sólo a golpes de tambor, y después con el acompañamiento del canturreo litúrgico y de los bailes en el ilé aránla. Los toques especiales son muchos y cada uno tiene su nombre. Aluyá, el dedicado a Changó y a Oyá, muy vivo y que se baila "sacando el pie". Báyuba, también de Changó y Oyá, lento, complicado y "muy movido de cintura". Kankán, de Changó con muchos movimientos de pies como "puntapiés a una piedra". Tuitui, asimismo para Changó con baile cinturero. Aláro, en salutación a Yemayá. Apkuápkuá, una especie de zapateo para la misma diosa. Chenché Kururú, en homenaje a la diosa Ochún. Ayálikú, ritmación y tonos tristes y funerarios, inspiración de Oyá, diosa de la muerte. Aggueré, toque estrepitoso, un frenesí percusivo en el chachá, dedicado a Ochosí. Y así muchos más, innumerables.

Bebé:

(6) Represa. (Bebe ilé Naná, en la represa vive Naná).

Bembé:

(1) (Ortiz). "Baile de tambor". Tres tambores así llamados. Fiesta. "Be mbé" significa "ser", "vivir". Cuando faltan los sacros tambores de Aña, se sustituyen con tambores de bembé o con güiros.

Bembesear:

(1) Hacer toque y baile de "bembé". "Bembeseros" son los que hacen y disfrutan del bembé. (Estas voces son afrocubanas y reportadas por Ortiz). Sinónimos: Bembeseo

Bokosó:

(1) (Ortiz). "De "ba", que es "reunir o encontrar" y "koso" que es el nombre de un tambor. Así, pues, "bokoso" quiere decir "reunión de tambor" o "al son de tambor" en la acepción cubana de "fiesta, baile y reunión de gente al toque de "tambor". Otra acepción es que "bo" significa "adorar a los dioses", por lo que Bokosó es hacerle adoración a los dioses con toques de tambores. "Kosó" a su vez viene de "ko" que es "cantar" y so que es "hablar". Así Ba ko só es reunirse o encontrarse juntos para hacer canto de voces y habla de tambores. "Bokosó es una expresión de la mitología yoruba, en relación a cierto episodio del dios Changó". Bokosó era como un estribillo: "el rey se ahorcó". Rayo. Uno de los nombres que le dicen a Changó.

Bolo:

(1) Rana.

(2) Rana.

Bonaibana:

(1) Yerba maravedí.

Bora:

(1) Bañarse con agua caliente y yerbas.

Burukú:

(3) Orisha, "Dueño de las enfermedades". "Marido de Naná".

Chá chá chá:

(1) Nombre de un baile y música afrocubana. Parloteo de mujeres de poco hacer. Parloteo intrascendente. Hablar cáscara de caña. El cha cha chá de los güiros rayados o rascados. Es una onomatopeya.

Cha-cha-rá:

(1) Escoba de racimos de palmiche, gastada y ya en el tronco o macho. (Ortiz): "escoba que barre disima las placas de la viruela como es función de Babalú Ayé". Esa escoba es la que usa el campesino cubano. aunque con sus flecos, no solamente por economía y utilidad, sino por herencia cultural africana, pues sirve para barrer lo malo.

Chachará:

(1) Escobilla adornada de caracoles de Naná Burukú.

Chakuatá:

(1) Un Babá (Ayé) muy antiguo, como Chakuana. (Chakuatá Agróniga).

Chananí:

(1) Llamador.

Changó arana:

(1) Changó.

Changó tedún:

(1) Nombre de un cabildo en la ciudad de La Habana que llegó a tener mucha fama.

Chánpana:

(1) Viruela, "que había mucha en tiempo de España, por lo que ya esa palabra es cosa de los viejos".

Chápáno:

(1) Viruelas. En arará dicen "Chakuana".

Chepé iggí:

(1) Macito de leña que piden cuando se hace ebbó de Obara y es cuando piden tres gallos, botella de omí, eleggeddé y ataná.

Cheré añaga:

(1) Excremento. Sinónimos: Cheró añaga

Chicha:

(1) Tisana, garapiña.

Chiché fú lo wó:

(1) Trabajar para ganar dinero.

Chiché owó:

(1) Dinero ganado con trabajo.

Chíchérikú:

(1) Seres mágicos. Muñecos mágicos atribuídos por algunos a los osaínistas. Muñecos que trabajan por la noche fuera de la casa del dueño, haciendo lo que les ordenaron. Tienen la propiedad de transformarse en cualquier cosa y de trabajar con la muerte. Espíritu que trabaja en Regla de Palo Cruzado. Existen muchas anécdotas respecto a los Chícherikús en los pueblos de Cuba. Por el día no salen, están en la casa y contestan los saludos y preguntas que les hagan. Se usan para malo, según una versión acreditada. No es cosa de santería. Estos muñecos mágicos son fabricados con la madera del árbol que se llama en lucumí, "ofuntaná" y en Cuba conocido por "cocuyo". Es significativo el hecho de que ese íggi pertenezca al orísha Osaín. Sinónimos: Chíchérekú, Chichirikú

Chiminí:

(1) Granada. Sinónimos: Chimino

Dadá:

(4) Orisha hermana de Changó, su madre de crianza, (Nuestra Señora del Rosario, según otros).

Dibule atatolá:

(1) Acostarse a dormir, hasta mañana.

Diloggún:

(1) Cauris o Cyprea moneta. Se trata de unos caracoles de origen marino, los cuales se usan para piezas de un oráculo en la Regla de Ocha. Cada caracol se llama "aye" y el jüego de los dieciséis que se usan forman una mano de Obatalá y se llama entonces "Diloggún". A este oráculo se le agregan cuatro piezas que se llaman "ibo" o "ibbo", consistentes en dos caracoles mayores y distintos que los 16 anteriores, a los que nombran "edele" y, por eso dicen que son 18 caracoles o "ayes". Las otras piezas son un huesito y una semilla vegetal parecida al ojo de buey. El oráculo del Díloggún presenta una complejidad que nosotros no hemos podido penetrar. En primer término, son 16 piezas iguales de origen animal y marítimo, a las que llaman individualmente "aye". Esos caracoles forman "manos" de distinto número según sea el orísha a quien le pertenezcan. La mano de " ayes" de Elégguá tiene 21 cauris, pero si es del arará Echú Afrodi, tendrá 24. La mano de cauris que se usan para el oráculo del Diloggún es considerada algunas veces, como dos veces ocho, que hacen dieciséis, el mismo número de ventanas del castillo que Obatalá tiene en la loma con 365 puertas abiertas. Los dieciséis "ayes" o cauris están desfondados o rotos en el caparazón opuesto a su natural abertura. Ese arreglo es indispensable para que puedan caer y sostenerse boca arriba. Estos cauris, así como el obí kolá y muchos otros productos, son traídos de África, desde que a Cuba trajeron los primeros africanos. Los dos caracoles que sobran, los llamados "edele", se obtienen en Cuba y no se les rompe por parte alguna; se usan tal cual se obtienen de la playa. El tercer elemento es de naturaleza vegetal, se trata de una semilla. El cuarto, es de origen óseo humano; es una pequeña vértebra coxígea, obtenida en el trasiego de los restos óseos del ilé Yanzá. El manejo que un sacerdote de Ocha le da a la mano de dieciséis cauris y a las cuatro piezas del "ibbo", nos hacen presumir que el dicho "ibbo" constituyó en algún momento un oráculo independiente de los dieciséis "ayes" Los caracoles y el ibbo, es decir, las piezas del Diloggún están siempre en el igbudú y cuando llega un necesitado a quien hay que "registrar", consultar o verle sus problemas y cómo resolvérselos, se escribe el nombre de pila y sus apellidos en una hoja de papel y con lápiz, también se anota la edad, el día y mes en que nació. Acto seguido el babálócha o iyálócha tiene que moyubar, como en el coco, principiando por llamar a Olofi, Oloddumare y algunas veces a Oloruñ para pedirles la bendición e informarles que va a servir en bien a un "hijo". Continúa el rezo de moyubar, con todos los muertos o sea los Babá Eggún, según se puede ver en la fórmula que dice: Ibae baé, bayé tonú pato lo Babá Eggún, para todos los babáronú que laboran por mí, que están en el mundo de la verdad... Se puede seguir llamando o moyubando muertos que fueron los mayores en el santo del sacerdote, para que lo asistan con su experiencia e impida el entrometimiento de los espíritus perturbadores, pero no siempre es así, porque el santero teme la presencia de muchos muertos en las cosas del Santo. Continúa el sacerdote o sacerdotisa llamando oríshas, principiando por Echú y Elégguá. Siempre que llama, dice quien llama: Fulano de tal, hijo de tal santo, que lo llama para pedirle la bendición y para que Ud. sepa que va a hacer esto o lo otro y requiere que Ud. facilite su permiso. Esa labor de moyubar sigue así con cada orísha en un orden que ya aparece muy alterado en muchos usos criollos. Aquí exponemos el orden del rezo al Diloggún que sigue un babálócha de Guanabacoa, quien es según se dice "una autoridad en el Santo". Olofi, Orísha Oko, Olodumare, Inle, Babá Elégguá Osa Griñán, Oggún, Babalú Ayé, Osáin, Equn (Ofé Díloggún), Orúmbila, Leripín, Babá Obatalá, Changó, Yemayá, Obeye Loro, Olokún, Argayú, Yeyé Okari. Terminado el oru, que no siempre lo siguen los santeros nuevos y a veces le alteran el orden de los oríshas, se pasa a rogar el caracol. El sacerdote toma en sus dos manos el oráculo y lo bajea con su aliento para darle aché, luego fricciona las piezas y las moyuba; se las presenta al consultado: igual que se hace con el coco; después tira y anota el número de piezas que cayeron boca arriba. Continúa tirando y anotando, a la vez que consulta las manos del consultado, quien en cada tiro tiene que friccionar el huesito y la semilla pidiendo con fe y concentración lo que desea saber, a la vez que deja en cada mano cerrada una pieza al azar. Por los números anotados el awó hace sus interpretaciones y le dice al consultado lo que contestan los oríshas o el muerto. Este oráculo siempre tiene un ángulo subjetivo que llama la atención. Está prohibido terminantemente su uso a los babalawós o hijos de Orula. así como a los no consaqrados. Es un oráculo complejo en grado extremo. "Hay dos formas de tirar los caracoles, pero dicen lo mismo". Se mantiene en la memoria una numeración para el exclusivo uso de los caracoles de la cual hemos obtenido hasta el número doce, según se puede ver a continuación: 01 Okana Sodde; 02 Ebioko; 03 Ogunda; 04 Eyorosún; 05 Oché; 06 Obbara; 07 Odi; 08 Eyeunlé; 09 Osa; 10 Ofúnfún; 11 Ojuání; 12 Eyilá. En cuanto a las llamadas letras de los caracoles, se trata de las posiciones que se producen en cada tiro; esas posiciones dan un número de cauris boca arriba y otro boca abajo; estas posiciones son las que se llaman ódu; óddu; odún; órdu; órdún o simplemente "letra" o camino. "Cada órdún es una persona y su historia". Ud. puede tener una vida como la de alguna de esas personas que sirven de patrón en el oráculo. Depende del sacerdote o sacerdotisa hacer las correctas interpretaciones, si tiene suficiente experiencia y aché. No se trata de cosa simple, a juzgar por el tiempo que le toma a los iniciados, aprender el arte de tirar los caracoles, que al decir de los que saben de estas cosas hay que recordar treinta y seis odús para ser un principiante capaz de llegar a conocer cientos de letras. Sinónimos: Diloggún, Edibó, Emilogún, Endilobú, Enilogún

Eba mí ní:

(1) Hermana mayor.

Ebese bambano:

(1) Españoles en general. Los "ebese bambano" son los "agualekelé", que en habiendo pasado la Mar Océana y puesto el primer pie en tierra africana o americana, se llamaron "amos" y "blancos". Contribuyeron poderosísimamente a crear estas sociedades humanas que al cabo de varios siglos lograron independencia del Imperio Español y se constituyeron en Repúblicas, donde el modo colonial español no ha desaparecido y donde al indio, al negro y a no pocos mestizos y mulatos les han regateado y negado ejercer el derecho a trabajar y hacer la vida con las mismas oportunidades que a los llamamos "blancos". Así como se hace mención de los distintos grupos africanos que concurrieron al amestizamiento de nuestras poblaciones mulatas y mestizas en América y en especial en Cuba, así mismo se mencionan pueblos y culturas peninsulares, que aun cuando no eran tantos como fueron los africanos y los indios, es indudable que produjeron la mayor influencia en la estructura cultural de las naciones americanas: vinieron en los siglos XV, XVI y XVII, principalmente, andaluces en grandes cantidades; castellanos, malagueños, valencianos, madrileños, cordobeses, murcianos, galaicos judíos e islámicos conversos; guipuzcoanos y aragoneses, formaron contingentes menores que el de los andaluces, malagueños y castellanos; vino algún que otro italiano, siciliano y flamenco; Portugal aportó la etnia compleja y fuertemente galaico capsiense de su población negroide, las cuales acudieron al Brasil. En el final del siglo XVII, todo el XVIII, el XIX y las primeras dos décadas del XX, vinieron esclavos y libertos isleños canarios y berberiscos; los tercios y las guerras por las dignidades humanas de América trajeron grandes cantidades de gallegos, aragoneses, leoneses y demás tipos de campesinos de las Españas. Negros, pintos, pintados, morenos claros y oscuros, morandeiros, moreros, mulatos de todos los tipos españoles, donde lo africano y lo "ibero" se confunden, vinieron mezclados con egipcianos, célticos y capsienses. Toda esa mezcolanza étnica es "la que se llamó en América y en Africa también, "blancos puros", no siendo más que "ebese bambano". Todo ese personal se aditó al poblamiento y a la etnia de Cuba y América, ahora, algunos de sus descendientes más o menos blancos, se mortifican porque los negros les digan: "somos parientes, mi tierra".

Ebo:

(1) Sabana. Sinónimos: Ebó

Ebó:

(2) Sabana.

Ebó kéun:

(1) "es preciso que el devoto haga ofrenda hoy, otra mañana, y otro día... todo el año". Sinónimos: Ebo kerin edukéun, Edukéun

Echo alo guana:

(1) Nombre de Echu.

Ediguana:

(1) Amigo.

Efuché:

(1) Nombre de un cabildo de fines del siglo XIX en la Habana.

Egbá:

(1) Hermana mayor.

Eguaddo tani ewé lá unyé ilé oríssa?:

(1) ¿Cuál fue la primera yerba que arrancaron los eguaddo para hacer santo?: "Las Diez de la mañana".

Ekana:

(1) Uñas.

Ekana lese:

(1) Uña del pié.

Ekó:

(1) Es un maíz remojado que se muele y se cocina como la harina y se envuelve en hojas de plátanos. Se usa para desayunar. En arará se llama "sala". En el Mercado Único de La Habana la venden. Sinónimos: Ekol

Ekunla wana:

(1) Piedra grande.

Ekuté ereke:

(1) Tronco de caña.

Eledá:

(2) Ángel de la Guarda. El principal de los tres espíritus tutelares de todo ser humano. Los tres espíritus que lo acompañan y gobiernan a uno son santos, oríshas. Es necesario consultar a un oráculo de Ocha para saber con certeza quiénes son los oríshas tutelares de una persona. Cuando se conoce al dueño de la cabeza, al Eledá, ya es fácil conocer a los otros el camino en que se le presenta a uno. Si a uno le sale letra de asentarse el santo y así lo quiere, principia todo un proceso preparatorio para profesar. Este proceso se apura cuando hay peligro de muerte. Todo preparado, entra uno en "abboddún" desde que le ponen el Obatalá eleke aña; siete días de rituales iniciales en el ilé ocha, en la estera y ya pasan a hacerle a uno el Kari Ocha o fijación del santo en la cabeza. Esta ceremonia es muy secreta y seria: no la puede presenciar quien no tenga sacerdocio o profesión de santero o santera. Sigue el día del medio y después el de "itá", siete días más y ya puede ir uno para su casa. Todo el mundo tiene Eledá, pero son muy pocos los que tienen que sentárselo. El Eledá es el guía de uno, los otros dos orichas acompañantes son los protectores. "En, la cabeza, es sagrada, fíj ese que a ella va el Eledá, el santo principal de uno". "Eledá es lo que piensa, ve, vela, siempre está kuni kuni". "Guía y decide nuestra vida". "Lo que está en la cabeza es santo", es por eso que no se le estará tocando ni golpeando la cabeza a uno: "¿Ud. le va a pegar a su Eledá?; tampoco se debe andar sin sombrero porque el sol y el sereno dañan el aché que le da su Eledá". Cuando se lava la cabeza o se le hace rogación, a quien se le hace es a su Eledá o Ángel. "El bautismo de los curas es una rogación; ellos lo pueden hacer porque tienen, a su manera, el Eledá asentado: es igual". Desde que uno está en el vientre materno ya tiene guía y protección; "nunca y por razón alguna se separan de uno: ¡no se deje engañar, Hijo!" Cuando uno nace hay que hacerle algo al Eledá, a veces en el vientre. "Nosotros no vemos al Eledá hasta el momento en que se va a morir uno". Al día siguiente de la muerte de un olócha y al amanecer, se hace una ceremonia mortuoria en la que se ve la sombra del Eledá, la cual recibe una rogación de despido y se le mete en el ataúd para que acompañe al cadáver. "Ese es el único momento en que andamos con sombras". "El asunto de los congos es como el de los espiritistas, siempre andan con sombras": no hay brujo sin espíritu". "Los congos son espiritistas"; "nosotros somos santeros"; "ellos hablan y tratan con los muertos, siempre; nosotros con los oríshas". "El muerto interrumpe al santo". En la cabeza que se hizo kari ocha solamente puede posesionarse el santo de cabecera, ni siquiera los protectores y mucho menos los muertos, salvo que sea el Eledá un orisha que como Ochún o Yemayá son muerteras y dejan que por su "erí" pasen muertos. Para más detalles consulte a los olochas y al magnífico libro de la Srta. Lidia Cabrera titulado "El Monte". Sinónimos: Eléddá

Elefuro:

(1) Obatalá en un aspecto femenino; Santa Ana".

Eleguá obara alayiki alaroyé elekún usokún alaroyé usokún seyé akibeyo osukaká oyá gadá olufaná kolona iré fumi onilu kamarikán:

(1) Eleguá, que abres los caminos, ábreme un buen camino, aparta de mí maldad, desgracias, vergüenza, déme suerte, que mi camino esté fresco. Sinónimos: Afóyu oná kamarí ikano kikíayé kueité tutu ke ona tutu eleguá olulamá, Araye kamarikán, Eshú kamarí ikán

Eleke:

(1) Son los nombres que se le dan a los collares profanos. Cuando sus cuentas están organizadas de manera que representan una bandera, se le llama "collar de bandera", es decir, "asia eleke", asia es bandera. Cuando el collar es ritual, consagrado, está destinado a un orísha y lo llaman "Orísha eleke añale", también lo llaman "Ocha Eleke", "iñá Ocha", "Eleke de Aña". "lñale", "Eleke Omó Orísha" y más propiamente "Iliane". Cada orísha tiene su eleke de cuentas de distintos colores que tienen que ver con asuntos crípticos del orísha en la Regla de Ocha. Los Omó Ocha están obligados a llevar en el cuello sus varios elekes de consagración, es decir, sus "añales", para tener la protección del orísha sobre su cuerpo. "Añales" son atributos, resguardos o amuletos del dios, los cuales les sirven al omó orísha para pelear, luchar en la vida con la protección mágica de sus númenes protectores. Es una advertencia la de que con los "eleke omó orísha" puestos no se debe practicar el amor íntimo... A cada orísha le pertenece un color que aparece en su eleke de consagración. Los collares sufren variaciones según el "odun" o camino que le toque al omó orísha. El ocha eleke Obatalá está hecho de ñale fun, o sea, cuentas blancas, al igual que el collar de mazo o del consagrado. No obstante, hay al menos un collar de Obatalá, que tiene once secciones de a veinticuatro cuentas blancas cada una, separadas por cuatro cuentas rojas, pertenecientes a Changó. En este caso lo que sucede es que un orísha es el cabecera y el otro es de pie o acompañante, según nos dicen. El ocha eleke Ochún es de ñale kúkuá y eñí. El de Yemayá Olokún, verdes; blancas de Obatalá y blancas claras de aguas. Changó lleva cuentas rojas y blancas, alternando una a una hasta completar doscientas ochenta. El ocha eleke Osá Griñán lleva un ñale rojo por cada veinticuatro ñales matipó blancas, además lleva coral. Olokún requiere en su collar sagrado, cuentas blancas de agua, azul marino y coral. Oyá lleva en su eleke ñales matipós de nueve colores. Argayú o Agayú, lleva cuentas llamadas de pescado, las que son de color plateado. Orula, la deidad de los babalawós, lleva un collar de cuentas amarillas y verdes. A Orula le pertenece el color verde. Sinónimos: Chiré, Eleké, Ileké, Oleke

Eleminí:

(1) Engañador.

Elemú:

(1) (Ortiz). Nombre de un ilú semejante al batá; lleva dos chaguoró con tres cascabelitos cada uno; se usa para rogaciones en ocasión de epidemias; se empleó o emplea en Jovellanos para rogarle a Shakpaná.

Eleyo:

(2) Guajiro, les dicen en la Habana a los provincianos, y los habaneros son "eleyos en la provincia.

Eligué:

(1) Granada.

Emán iná:

(1) El Diablo. (Los pueblos negros no tienen Diablo, propiamente dicho, como sucede con los pueblos judaico europeos; esa idea es extraña en Regla de Ocha; jamás se hace alusión al Diablo en esta Regla. Lo que resuelven o pretenden resolver los pueblos que tienen la idea del Diablo, lo logran los africanos que practican la Regla de Ocha, con Echú y el Elégguá, aunque ninguno de estos dos entes corresponde precisamente al Diablo cristiano judaico de los europeos. Sinónimos: Alosi, Alosiná, Olosi

Emin losile aburo iyá temi omitomi:

(1) Voy a casa de la hermana de mi madre, Omi tomí.

Enago:

(1) Canario; Pájaros.

Eni íki:

(1) Caña.

Enú anagó kó enú oibó:

(1) Lucumí que no habla castellano.

Eo oférere ofé sáwó ofé loré obondé alo yé ananayé:

(1) El que no ve, ni aprende, ni sabe.

Erá:

(1) Araña.

Erán:

(2) Yerba, monte, sabana.

Ereke aguadó:

(1) Caña.

Ereke kekekán:

(1) Carreta de caña.

Erekí:

(1) Caña de azúcar. Se le pone a Changó, Elegguá y Oggún. Sinónimos: Iguere

Erekuso:

(1) Canario, el natural de las Islas Canarias.

Eri aguoná:

(1) Cabeza de muñeca de loza, ("Pepona") que se añade a la mano de caracoles para adivinar. Sinónimos: Awoná

Eriwona:

(1) Cabeza de muñeca de porcelana, que simboliza al que consulta el dilogun y que el Babalorisa o la Iyalocha exhibe al echar los caracoles.

Esisí ba ló irú esí:

(1) La guasasa va en el rabo del caballo. O la guasasa acompaña al caballo en su cola.

Esú:

(1) Caña, junco.

Etana:

(1) Velas.

Euro:

(1) Verdolaga de España.

Ewe ale:

(1) Retama, (neuro leana lobata (L.) R. Br.).

Ewe anamó:

(1) Yerba hedionda.

Ewe áyo:

(1) Semilla de guacalote que se añade, con una conchita de mar, una piedra muy pequeña y una cabeza de muñeca, al Dilogún, o caracoles de adivinar.

Ewe buyuku:

(1) Granada, las hojas.

Ewe cháchara:

(1) Retama, (neuro leana lobata (L.) R. Br.).

Ewe euro:

(1) Verdolaga de España.

Ewe tuyuku:

(1) Granada.

Eyení:

(2) Se llama al signo Okana y Ogunda, (del Dilogún), anuncia sangre, trifulca, efusión de sangre por la nariz, la boca o el recto.

Fefe:

(1) Un cualquiera; engañador; un don nadie; un lleva y trae. Esta voz en su segunda forma pasó al habla general de Cuba donde el sujeto de esa conducta abunda. La palabra se conserva sin el acento agudo (féfere). Sinónimos: Féfere

Fó anagó:

(1) Hablar lucumí.

Foyudé tiwí aladorá morá foyudé:

(1) "Charlatán, un tipejo que engaña o trastorna con su habladuría; pero que al que sabe no lo confunde".

Fulú tulú:

(1) Guanajo.

Fumú egwá:

(1) Cana.

Gádo:

(1) Palangana. Sinónimos: Guade

Ganarayá:

(1) Sofá.

Gongolí:

(1) Cierto tipo de campana de forma piramidal cuadrada y sonido apagado. También significa una manera de hablar, según nos explicó el propio Babalú Ayé poseso en un ilé Ocha donde lo saludamos.

Gorisha:

(2) Sopera de porcelana para depositar los otanes de los oríshas. Primitivamente la piedra del orísha se ponía en "egwá" (fruto de güira debidamente preparado); también en madera labrada. La sopera de porcelana, generalmente de fina calidad, está en uso desde que el criollo fue haciéndose cargo de la Regla de Ocha. Sinónimos: Gorissa

Guana:

(1) Venga, ven.

Guañarí:

(1) Mira.

Gudulomí:

(1) Bañadera.

Ibode:

(1) Empleado de aduana.

Ibú aña:

(1) Oshún, Reina de los tambores.

Ichana:

(1) Fosforo.

Ichu lara fún:

(1) Guanábana.

Idana:

(1) Fogón.

Ifá:

(3) Dios de la adivinanza; Buena suerte, ganancia y ventaja.

Ifa otó efá do sí anañú:

(1) El pescuezo y el estómago (del carnero que se sacrifica).

Ifó ota ifádori:

(1) Membrana de la pana del animal que se le ha sacrificado al orisha.

Igbelefín:

(1) Palo cenizo o humo de sabana.

Igbín:

(3) Babosa. Molusco gasterópodo de concha plana oculta bajo la piel, que engendra una baba pegajosa. (Pequeño Larousse). Esfuerzo que se hace para remover algo. Se le ponen a Obatalá. Sinónimos: Ibin, Iguin

Igbó güere:

(1) Ser, forma extraña, "fenómeno que se aparece en el monte".

Igué:

(1) Sapo, rana. Sinónimos: Igwé

Iguere:

(1) Caña.

Igui erán:

(1) Ácana.

Iguori taná:

(1) Odun signo de Ifá.

Igüere:

(1) Caña.

Ika okana:

(1) Odun, signo de Ifá.

Ikisana:

(1) Fósforo.

Ilé añága:

(1) Se dice el lugar donde en el campo va la gente a hacer sus necesidades. Al platanal, generalmente, y a los matorrales.

Ilé iyé erán:

(1) Sabana de buen pasto, para el ganado.

Ilé odá:

(1) La sabana.

Ilé olorun:

(1) Casa de Dios. Iglesia católica, la que es muy respetada por los creyentes de las reglas religiosas afrocubanas, pues ven en aquel credo muchas representaciones y funciones semejantes al propio. Tanto el agua bendita, como la misa y bendición del padre cura son muy importantes porque con esas brujerías han dominado al mundo.

Iley:

(1) Nombre de la ciudad de La Habana.

Ilú:

(4) (Ortiz). Vientre, barriga. Cuero o pellejo de tambor. Ilú aña es tambor ritual con secreto a aña. conocido por tambor batá. En ará táko "Fún" o "Ifún" es barriga o vientre.

Ilú alata:

(1) Nombre del pueblo de Regla en la Provincia de La Habana en Cuba.

Ilú áña:

(1) Tambor para fiesta de Santo.

Ilú oyibó:

(1) España.

Ilú pupu ilé:

(1) La Habana.

Iñá:

(1) Guerra, pelea, pendencia, tragedia, lío. Sospechamos que esta voz tenga parentesco con "Aña", el dios críptico de los tambores batá; así como con "iñale" que son los collares de consagración. Sinónimos: Ainá, Arafé, Erúya, Iká

Iná:

(3) Anafe; fogón; candela.

Inó:

(1) Las entrañas, vísceras. Sinónimos: Ilú, Inú

Iré:

(5) Güin. Caña de Castilla.

Iré elese ewe:

(1) Suerte para ganar la lotería.

Iré iyékayó:

(1) Suerte que dimana de un canto. (Adivinación).

Iresí ána:

(1) Güira cimarrona.

Iroko:

(3) Ceiba. Ceiba pentandra (Lin). (Gaertn). Arbol silvestre de la familia de las Bombacáceas. Árbol sacratísimo entre africanos, chinos y cubanos. Dada la imbricación de pueblos, culturas, lenguas y mitos que desde hace más de cuatro y medio siqlos se viene produciendo en Cuba, y en América, ha resultado que en muchos asuntos, el folklorista, el etnólogo, el antropólogo, el sociólogo y el musicógrafo, encuéntranse con noticias de un mismo objeto o asunto, que son de muy distintos orígenes, las cuales forman un complejísimo cuerpo intelectual que en su día, talentos como los del Dr. Fernando Ortiz, podrán estudiar y explicar. Nosotros nos limitamos a recoger, poner algún orden e informar. Este es el caso de las noticias respecto a la Ceiba, informada por la Srta. Lydia Cabrera, alumna del Dr. Ortiz y meritísima floklorista. Son muchos los nombres que en Cuba le damos a la Ceiba. Es el propio orísha Iroko o Iroke de los lucumis oyó; Lóke dicen los dajomeyanos, señalando a un santo viejo, esposo de Abomán y hermano de la llamada Ondó. Otros nombres para la Ceiba son Iggi Olorun o Arbol de Dios, Arabbá, Eluwere y Asabá. Esto es sin mencionar los que recibe entre los bantús o congos, así como en otras culturas africanas de asiento en Cuba. Iroko es la propia Oddúa, diosa del infrarnundo de los espíritus o muertos. Vive en la parte superior del follaje a donde concurren todos los muertos. Como que Oddúa es el Obatalá de los lucumís oyó, resulta que el Obatalá llamado Agguémo Yéme es Iroko, por lo que se le sacrifican pollos blancos todos los meses, y cual si fuera otá, se hablá con la propia Obatalá en cualquier Ceiba. Quizás por eso sea que se diga que la Ceiba es tronco o bastón de Olofi. Los ararás, como los lucumís oyó, representaron en la Ceiba, llamado Aremú. También señalan que en la Ceiba están Yémmu y Babá, Náná Dádda, Awuru, Maggalá y el Changó arará mayor, llamado Gebioso. Entre los oríchas que se nombran como los que están o van a la Ceiba, señalamos a todos los Changó, y Aggayú Solá (el Brazo Fuerte). Por otra parte, se dice que la Ceiba o Iggi Olorún se le llama Iroko así que está consagrada, pero no faltan quienes aseguran que todas las Ceibas son benditas y sagradas por Olofi, sin más. En cuanto a la pertenencia, se dice que aunque en ella están todos los orichas y muertos, pertenece al Santísimo Poder de Dios, a la Virgen María, a la Purísima Concepción que protege a las parturientas en su tronco, a Obatalá o Virgen de las Mercedes, a Oricha oko, a Oggún, a Aggayú, a Changó, Obbá, a Obanlá o Virgen Purísima... No hay dudas de que Iroko es un oricha al que como a Aggayú se le sacrifican toretes que no hayan padreado, los cuales son paseados alrededor de su tronco por los santeros que llevan velas encendidas; mientras le están sacrificando gallos, gallinas, patos de la Florida y guanajos blancos. Es una preciosa ceremonia en el campo abierto que se traga los rezos como tierra reseca bebe agua; al final, el ceremonial asciende hasta el mismo cielo, vertiendo la sangre caliente del torete degollado en la tierra donde se agarran las salientes raíces del Gigante Dios. Aquella ceremonia de reconocimiento, atención, sumisión y petición, había principiado con una sencilla reunión en la que un Santero Mayor invocó a Iroko, según es la costumbre centenaria en el ilé Ocha, diciendo: Terewama Iroko. Iroko, fumi arere.Terewama Iroko, Arere iyágguó. Los rezos con oriaté, y coro de hombres y mujeres, rompieron cuando los obínú, salidos del coco seco roto, anunciaron en sus cuatro masas blanquísimas, el alafia húmedo del agua bendita de sus entrañas; el choro chorochó mezclado en el otawe de las broncíneas caras, espejea las maniobras de los sacrificios menores, hasta que asciende el dramatismo en el degüello del malú para culminar en la danza y toque a Iroko, donde se ve un bastón cubierto de preciosos collares en colores haciendo juego con una escoba adornada de cuentas rojas de Changó y blancas de Obatalá. Bastón y Escoba representan dioses que bailan con los omóchas hasta el frenesí de la posesión corpórea de los orichas, que se personifican así, para dar muestras de que han participado y están conformes en la alegría de sus hijos, que nada malo hacen en buscar la felicidad con un modo religioso que los ajusta.

Isi mo lei:

(1) "le dicen a la Habana".

Itaná:

(1) Flor, una flor. Sinónimos: Tana

Itaná ewe yeyé:

(1) Flor amarilla de Osún, (consagrada a Oshún, por el color).

Itana fún:

(1) Lirio blanco.

Itutu:

(3) Ceremonia mortuoria. Refrescar, apaciguar; apaciguamiento del espíritu del muerto y de los oríssas que en vida lo acompañaron, principalmente su eléddá. Se trata de un rito novenario lucumí para despedir o darle camino al eléddá, a todas las cosas y oríssas de un omó oríssa que tiene kariocha. Se celebra a los nueve días del deceso, por sacerdotes en Ocha, pero los padrinos y madrinas en Ocha del difunto no pueden ser oriaté. Con el dilóggún y obi se le pregunta al santo y al muerto el destino de cada cosa que el difunto no dejó dicho qué destino tendría. La ceremonia es muy compleja y privada. Ver "Sinkú" y "Jobá". Más informes en Lydia Cabrera y en Ortiz. Sinónimo de "levantamiento de plato". Contrario de "itá". que es nacer en Ocha. Itá es "dar"; Itutu es "quitar". La ceremonia de reconciliación de babalawós disgustados, también se llama Ntútu o Itutu. Según Ortiz: "Ntútu en yoruba significa a la vez "apaciguamiento, conciliación, frescura y frialdad". De ntútu sale "tútú", que es "fresco(a)". "Omi tútú" es agua fresca, y por extensión, refrescante. "Obí tútú": Coco fresco o refrescante. Sinónimos: Ntútu

Iyá bi mí obi mi olélé obi má la meta olélé. oló kun orón. emi ya obi mi oleléj kuama elú olelé. emi jena jena mayé olelé. oyán kalá oni ká aláyo olel:

(1) De un canto en que una madre pregunta a sus tres hijos qué oficio quieren tener; uno dice trabajador de campo, otro hatero en los potreros, el otro jugador... y añade por ironía, de gracias por que su tercer hijo ya tiene un oficio y no será un ladrón.

Iya mo bá wimi:

(1) Mamá le voy a decir, y se lo digo a usted también Papá, que si sus antecesores los hubiesen maltratado como ustedes me maltratan a mi, sin razón, ustedes no hubiesen lle gado a viejos. (De un canto que ilustra la historia de un muchacho a quien sus padres maltrataban tanto, que un día que se hallaba pilando maíz, interrumpiendo su labor, dió esta respuesta a sus padres que le regañaban sin motivo, como de costumbre). Sinónimos: Arogbó, Babá mobá unsoró aiíaré kamá oki tori lodá arugó

Iyo ereké:

(1) Azúcar de caña.

Já ereke:

(1) Paja de caña.

Jobá:

(1) (Ortiz). "Rito mortuorio.., análogo a los novenarios que también se celebran en Cuba". "Jícara o güiro de moyubá o de jobá" el cual es un instrumento musical "consistente en un medio güiro o jícara, algo inmerso en el agua de una vasija, el cual se percute en su parte convexa con unos palitos". (En Placetas. Las Villas, lo tocaron). "Se dice "jobá" o "jobar" un "muerto", no un cadáver, a la ceremonia fúnebre que celebran los negros ararás a los nueve días de enterrado un difunto, con objeto de congraciarlo o despedirlo, para que no retorne ni dañe". Dice el Dr. Fernando Ortiz, en la pag. 161 del tomo III de su magnífica y cubanísima obra de "Los Instrumentos de la Música Afrocubana" (1952): "El vocablo "joba", que en Cuba se pronuncia con la letra jota a la española y en yoruba con esa inicial a la francesa o inglesa, en este idioma africano significa "respetar", "venerar y "recordar con reverencia o gratitud". Esta voz yoruba se encuentra entre los lucumís de Cuba en muchos rezos para sus devociones, sacrificios, hechizos y sortilegios, los cuales comienzan diciendo: "mo yubá", que significa "yo venero o recuerdo con respeto"... "invocar a un dios o muerto" se dice genéricamente con el afronegrismo "moyubar". Los ahitianos poseen un tambor llamado de "jubá". Ver Itutu. Sinónimos: Jubá, Moyubá, Yubá

Ká fí lé padeo:

(1) Hasta mañana.

Kachánchara:

(1) Bebida que los negros mambises confeccionaban a base de jugo de caña y de naranja agria; o azúcar y jugo de naranja agria. Ya en la paz, y cuando aún estaba latente el fervor patriótico, se confeccionaba el 20 de Mayo, en el Hogar de Veteranos de la ciudad de Camagüey. Sinónimos: Kachancha

Kaluku:

(1) Arriba o "más allá". "Oké" es la loma, la montaña. Sinónimos: Loké

Kamanakú:

(1) Un plato a base de arroz molido, para Obatalá.

(2) Manjar de arroz blanco molido, sin sal y con leche, que se ofrenda a Obatalá.

(3) Pasta de arroz, yuca molida y plátano verde cocinado con aceite y miel de abejas.

Kambute:

(1) Pueblo de Angola y otro en La Habana, Cuba.

Kana kana:

(1) Lechuza.

(2) Lechuza.

Kanabá aleyo oni le mina popó:

(1) "Ese aleyo. visitante "que vino a la fiesta es el mismo rey de mina popo". (Changó). Se le canta al que va a un ilé orisha y cae en trance poseído por Changó.

Kanakí:

(1) Atender, cuidar.

Kanasú:

(1) Ni conforme, ni disgustado.

Kángara bu kanani:

(1) Animal muerto.

Kasimbajóo:

(1) Bebida que los negros mambises orientales trasladaron a la Vuelta Abajo. La confeccionaban con guarapo, jugo de naranja agria y jugo de piña de ratón; todo hervido. (Estas dos noticias proceden del sargento mambí Sixto Herrera, quien en 1955 y 1956 era el Presidente de los Veteranos de Melena del Sur én la Prov. de la Habana).

Kíanbobba:

(1) Vieja, anciana.

Kini ibekana:

(1) Zarpazo de una fiera.

Kolé:

(1) Pluma del aura tiñosa. Se colocan en las casas de Sant en honor de Oshún, colgando del techo o adornando el guirito que representa a Oshún Kolé Kolé, a quien en un avatar acompañaba este pájaro.

Koso ni kó salá omó ti i ti:

(1) "Hoy no; mañana si. Mañana el hijo me las pagarás todas juntas. Dice el orisha, cuando enojado con su devoto lo amenaza".

Kotóto:

(1) Guanajo, pavo.

Kudú kudú:

(1) Recipiente grande en forma de canoa que se pone en los potreros y se llena de agua para el ganado.

Kudulomi:

(1) Bañadera, poceta.

Kuólo kuólo:

(1) Guanajo.

Kuyé kuyé:

(1) Jaguey (ficus membranacea, C. Wright).

Lana:

(1) Ola.

(2) Ola.

Le erú:

(1) Negro prieto. los erús no forman una raza, porque no hay raza según han demostrado no pocos antropólogos; forman un grupo humano que tiene un modo cultural de vivir, como cualquier otro grupo humano tiene el suyo. Los erús o negros no son ninguna clase de gentes de "raza pura", según han creído y creen muchas gentes que no han actualizado sus conocimientos antropológicos. Nadie sabe de dónde exactamente es originario el hombre negro. Se le encuentra desde épocas remotísimas en el continente sin frío que eso quisieron decir los griegos con el nombre "Africa". En ese vasto territorio de 11.500,000 millas cuadradas o 29.78345 kilómetros cuadrados, se encuentran muchos pueblos y culturas que no son exactamente de negros, aunque es indudable que con ellos se mestizaron tanto, que la mentalidad de los bárbaros o extranjeros no pudo notar las diferencias y semejanzas y a todos los llamó negros, debiendo decir "africanos". Ser negro, o tener de negro en la herencia biológica o cultural, no es en modo alguno un defecto o minusvalía (el prejuicio sí es un defecto y una minusvalía). No es un defecto ni una minusvalía ser o tener de negros o sudaneses, porque ellos son tan seres humanos como cualquier otro grupo que hable con sonidos, agarre con las manos, camine derecho, con y sobre los pies, produzca pensamientos lógicos con el cerebro, corrija sus errores y tenga autopercepciones. Los negros, sus descendientes o ascendientes, aparecen en todo el sureste asiático, en India, en el Viejo Egipto, Mesopotamia y Caldea, en el poblamiento primitivo de Europa y últimamente en América, desde el sur de Norte América hasta Venezuela, comprendiendo todas las Antillas. Esto es lo que se llama el Fajón Negro de América; Cuba está de lleno en él, y todos los cubanos algo tenemos de esa nigricia del Fajón. Además del "erú" y del "eña dudu", se mencionan al "eña kukuá" o "negro colorado" y al "yebú" o negro colorado de pelo amarillo o rojizo con ojos pardos o claros. En estos cuatro tipos, el cabello es "gré gré". Con esa voz, nos informan, dicen los lucumíes guerefé. "pelo duro, propio de los erú". El cabello o "irú gregré", es corto, duro, grueso, ensortijado, abundante o escaso, de color negro mate, rubianco, rubio o rojizo como en los yebú, pueblo que trajeron a Cuba. El mestizaje de los pueblos clareados y rubicundos con los pueblos negros tiende hacia una disminución del pigmento melanínico en la descendencia, pero siempre queda "un algo" visible a simple ojeada, que anuncia el antecedente negroide del portador de los caracteres, independiente de que lo sepa o no, que lo oculte o le sea indiferente, que se ofenda o que comprenda que eso no lo demerita, etc... Ese algo visible está muy parlante en el "kukunkukú" (mulato prieto), en el "ákuamádé" (pardo adelantado), en el "dukundukú" (mulato definido) y en los distintos tipos de blanconazos. En cuanto al dukundukú o mulato definido, está repesentando el punto fronterizo entre el "erú y el oibó irú eni. El "dukundukú finalí" es el mulato chino, producto del cruzamiento de la africana erú con chinos. Hay que distinguir entre el achinamiento del negro y el del chino. Este tipo abunda en Cuba y tiene hasta en el comportamiento, características que lo señalan. Últimamente se nota el auge del cruzamiento de blanca cubana con chinos de nación, trayendo un nuevo tipo. A partir del "dukundukú" tenemos el "adabamá" o "mulato que pasa por blanco". Este tipo es abundantísimo. Tiene muchas variantes. En las estadísticas demográficas es, como en la vida social, "un mulato indefinido situado junto a los blancos", que lo son por europeos próximos a los pueblos rubios, velludos, rosados y narigudos. La concurrencia demográfica que tuvo lugar en toda América. y en escecial en Cuba, produjo una inmensa variedad de tipos, no estudiados a profundidad y extensión. En Cuba tenemos muchas variantes de "adabamás" que han adquirido adjetivaciones que los señalan, como son los morenos claros, pardos, trigueños, pintos, guayabús, guajamones, jabaos, mulatos rusos, mulaticos, mulatos pasaos, mulatos blanconazos, blancos sucios,(por el color indefinido), blancos renegríos. quemaos, capirros, malagazos, pajizos, tercerones y cuarterones. "Adam" es persona blanca que tiene ascendientes negros aunque ya no se le note a él. "Blanco que tiene de negro". Es mucho más "adelantado", dicen, que el "adabamá" y se confunde con los morenos claros de pelo negro lacio, ondeado o ensortijado como el del "asturiano de pelo corto" y el "mulato ruso eslavón" o el "italiano".

Leke leke guamío:

(1) Palo o árbol donde vive o duerme un ave canora africana llamada "guamío". Árbol y ave pertenecen a Babalú. Parécenos que algo se oculta en este nombre frase que obtuvimos del anciano Federico Chichirikú.

Lelá:

(1) Por la mañana.

Létano:

(1) Engañador.

Lola:

(1) Por la mañana.

(2) Por la mañana.

Lugógo:

(1) Tocar la campana, sonar.

Lúwé:

(1) Bañarse, mojarse.

Ma ana:

(1) Gente grande que lo sabe todo.

Maí maí son maí maí oyán kalá maí maí son maí maí kokú akalá mellí melli li melli okúo aé maí maí:

(1) "El jimagua abikú; el que es abikú que viene y se va donde Oyá, no se va a ir". (Canto de una anciana para amarrar a un abikú).

Malú allanacú:

(1) Elefante.

Mama lola:

(1) Es una deidad o santo en Regla de Palo Monte, en Brujo o Magia afrocubana. No es deidad de Regla de Ocha.

Mana:

(1) Vestimenta blanca de plumas de Nana bulukú.

Mana mana:

(1) Relámpago.

(2) Arco iris.

Mana mana dá:

(1) Rayo.

Mánamana:

(1) Relámpago.

Manan manan:

(1) Mariposa.

Mayaku:

(1) Granada. Sinónimos: Mayeku

Meta:

(6) Baile lucumí en el que los movimientos de las piernas se acompañan con las manos. Distinto de bakoso.

Miana:

(1) Consuegra.

Mó kanakí iyá mi:

(1) Yo cuido a mi madre.

Modudare:

(2) Engañar, me engañaste.

Múdukuána:

(1) Nalga.

Munana:

(1) Nombre propio.

Naé keriké:

(1) Orisha (Naná Bulukú).

Ñajó:

(1) Nombre del orisha Naná.

Nan nú:

(1) Un orisha "madre de todos los San Lázaros". (Nanabulukú o Burukú).

Ñaña:

(1) Madre.

Nichularafún:

(1) Guanábana.

Nigue:

(1) Sabana.

Nigüé:

(1) Sabana. Potrero. Prado. Sinónimos: Odá, Odáyaré

Nireye:

(1) Engañador, mentiroso.

Niwé:

(1) Sabana.

Obá tolo mana nanaburukú oba tolo mina dahome:

(1) "Nanabulukú, es mina y dahome; como aura tiñosa blanca, tiene traje y adorno de pluma blanco, limpio. Va de mina a dajomí, como pájaro, donde la afaman". Sinónimos: Mi tolo mana wé oba tolo mina dahomé yé

Obaña:

(1) Orisha, hermana mayor de Changó.

Obáñeñe:

(1) Orisha, hermana mayor y madre de crianza de Changó.

Obanigué:

(1) "Rey de sabana". Sinónimos: Obaniwé

Obánigüe:

(1) Rey de sabana.

Obara kaná:

(1) Odu. signo de Ifá.

Obara okana:

(1) Odu, signo de Ifá.

Obí pikuti:

(1) Pedacitos de masa de coco que se obtiene pellizcando. Cuando el babálócha o la iyálócha van a usar el oráculo de obí, toman un coco seco entre sus manos y lo bendicen delante de los santos; después lo parten con un martillo u otro cuerpo duro, o lo tiran contra el suelo hasta que suelte los pedazos, los cuales son tomados y pellizcados para hacer "obí pikuti", que se le ofrecen a los oríshas en el suelo, a la vez que se va diciendo un rezo. Terminados de redondear o arreglar los cuatro obínú que se necesitan, hay que moyubar al Dios Supremo, a la Corte Celestial, al Sol, a los muertos y a todas las deidades; después se moyuba a Biagué, Adiátóto, al propio coco o sus obínú, al eléddá del sujeto a quien se le están viendo sus cosas o consultándolo; y a los muertos, eléddá y oríshas protectores del sacerdote o sacerdotisa. Se presentan los obínú en la cabeza. hombros, pecho, manos, rodillas y pies del consultado, rezándole al coco y pidiéndole que se preste a contestar; se llama al santo cabecera del sacerdote o sacerdotisa y se le ruega para que dé su irradiación; se invoca a el primer awó, Biagué, y a su hijo Adiátóto para que presten por irradiación sus achés adivinatorios y hagan que el coco hable la palabra de los oríshas, del orísha interrogado o del muerto. Se tiran los cuatro pedazos u obínús al suelo y enseguida se mira cómo cayeron. Aun cuando se dice que el oráculo de Biagué da doce posiciones con los cuatro obínús, nosotros solamente nos hemos enterado de las siguientes, letras u óddus: "alafia", "otawe", "eyífé", okana sódd" y "oyekún". Sinónimos: Obí keún

Obini ñáña:

(1) Afeminado.

Obiríjana:

(1) "churriana, bayusera", ramera.

Obo:

(1) Guanábana.

Obunibúo:

(1) Iguana.

Oburo:

(2) Mañana.

Ochukuanaro:

(1) Cuarto menguante.

Ochukuanasure:

(1) Cuarto creciente.

Ocú majana:

(1) Borracho.

Odayara:

(2) Sábana.

Oddola:

(1) Mañana.

Oddua:

(1) Deidad Oddula, mañana.

Odó lá:

(1) Mañana (Odola mowi kari Orisa. "Mañana voy a matar, cantar y celebrar a los Santos").

Odo lano:

(1) Pasado mañana.

Odó lósa:

(1) Hasta mañana.

Odolá:

(1) Mañana.

Ofereré:

(1) Pito de caña brava con varios huecos. "Le pertenece a Eleguá. (Por lo que en las familias en que hay niños, estos no pueden silbar"). Kuario: Sonido del pito consagrado a Eleguá.

Ofún kaná:

(1) Odu, signo de Ifá.

Ogué:

(1) Cuernos. (De venado si acompañan a Ochosi).

Ogué dé mi:

(1) Acompáñame.

Oguódemi:

(1) Me acompaña.

Ogüedemi:

(1) Acompáñame. Sinónimos: Aguedemí

Oibó irú eñí:

(1) Es el blanco de pelo rubio, piel rosada, labios finos, nariz sin grasa y en fin, originario del norte europeo. Es un tipo muy escaso en España y América. Junto al "oibó", al "Adamí" y al "adabamá", sobresalen sus características diferenciales para señalar el extremo opuesto de la real variación que se ha producido en la especie humana a partir del hombre negro. Al menos, esas son las apariencias que investigan no pocos etnólogos y genetistas.

Oibó oguánagó:

(1) El único blanco.

Okana:

(1) Oddu o signo que corresponde en el dilogún al número 1. Es decir, "habla un solo caracol", y es signo peligroso, de mal augurio.

(2) El primero. El Príncipe del Mundo.

Okana ché:

(1) Odu, signo de Ifá.

Okana chocho:

(1) Uno solo.

Okana choncho:

(1) 1

Okana di:

(1) Odu, signo de Ifá.

Okana fún fún:

(1) Odu, signo de Ifa.

Okana guete:

(1) Odu, signo de Ifá.

Okana iléku:

(1) Odu, signo de Ifá.

Okana ji ji:

(1) Odu, signo de Ifá.

Okana ká:

(1) Odu, signo de Ifá.

Okana meyi:

(1) Odu, o signo de Ifá

Okana ogunda:

(1) Odu, signo de Ifá.

Okana sá:

(1) Odu, signo de Ifá. Sinónimos: Okana osa

Okana sódde:

(1) Uno y tres; solamente uno blanco o boca arriba. Es letra mala, dice "no" y barrunta "muerte". Existe una dificultad. Hay que hacer algo para ver si se puede evitar lo malo que viene. Se sigue investigando. Hay que halarse las orejas y abrir mucho los ojos para verlo todo. En Okana Sódde hablan Changó, Babalú Ayé y Los Ikús; otras noticias señalan a Obba, Oyá, Naná Burukú y Yegwá; no faltan quienes digan que hablan los Ikús, Yánsa. Elégguá, Yewá, Babalú Ayé, Changó y Argayú.

Okana sóde:

(1) El número uno del dilogún. Odu de los llamados menores.

Okana sóde efún:

(1) Signo de desgracia en la adivinación. ("el de la fosa está abierta").

Okana sóde meyi:

(1) Repetición del signo de Okana; deben meterse en agua los caracoles de adivinar. Se lavan, se

Okana sóde oká okananí okana sóde:

(1) Odu del Dilogun en que habla Eleguá, Ogún, Olofi y la Ikú, la muerte. Cuando se presenta este odu, los caracoles se meten en agua y poco rato después se sacan y se cubren con una jícara. Si una virgen se halla presente, es preciso que los pise ligeramente con el pie.

Okana trupán:

(1) Odu, signo de Ifá.

Okanabá mina popó:

(1) Orisha mina popó. (Changó).

Okanabá omíle mina popó:

(1) Nombre de un "Santo" u orisha mina popó.

Okanachoncho:

(1) Uno.

Okánani:

(1) "el mejor amigo", íntimo, allegado.

Oké:

(5) Orisha; "resguardo de Obatalá". Dios de las montañas.

(6) Montaña.

(7) Orisha; "resguardo de Obatalá". Dios de las montañas.

Okénla:

(1) Montaña, loma grande.

Okíkó okó kekere ke oyumarima:

(1) Cuando el gallo canta a las cuatro de la mañana, es la guía del Santísimo; es el primer pregón de Changó.

Okiti kata!:

(1) Nunca, al mentar el nombre de Nana Bulukú se dejan de decir estas palabras.

Oko erán:

(1) Sabana.

Okó odó:

(1) Guanabacoa, pueblo en la Provincia de La Habana, en Cuba.

Okplo:

(1) Rana.

Oku majana:

(1) Borracho.

(2) Borracho. Hijo o aficionado a la bebida. Entregado o dado a beber. Beodo, ajumao, mamao, tumbao, fundido. Hombre o mujer que se degrada y enferma. Sinónimos: Omatí, Omotí

Okú okubé:

(1) Morir, muerto en la sabana.

Okuá eréke:

(1) Bagazo de caña.

Okubé:

(1) Sabana.

Okún:

(3) Cañamazo.

Okúta kutá:

(1) Mañana, por la mañana.

Olá:

(1) Mañana. Sinónimos: Odólá tu lá

Olaá:

(1) Mañana. Sinónimos: Odala, Oldolá

Olcú majana:

(1) Borracho.

Oló toló:

(1) Guanajo, pavo.

Ololaá:

(1) Pasado mañana. Sinónimos: Otulá, Otunlá

Olú agogó:

(1) El campanero. El que repica la campana.

Olúana:

(1) Platanillo de Cuba, (planta).

Olúanao:

(1) Una yerba de santería.

Olúbatá:

(1) "Alu u olú en yoruba equivale a "dueño, poseedor o jefe" y de ahí viene la palabra olúbatá, con la cual se denomina al dueño de los batá, aun cuando no sea tamborero, ni si quiera sepa tañerlos. El olúbatá, también se conoce por alaña o "dueño del áña".

Omi ayanakú:

(1) "elefante de agua", hipopótamo.

Omi lána:

(1) Arroyito; el agua que va por la tierra abriéndose paso, cuando llueve mucho.

Omii odo lana:

(1) "ola del río", la corriente.

Omilana:

(1) Ola de agua.

Omilanaocun:

(1) Olas del mar. Sinónimos: Omilanaocún

Omó birí madáo emí omó ocha kó manao unló ilé ocha:

(1) "yo soy hijo de los santos, y me voy a casa de los Santos".

Oñí ereké:

(1) Miel de caña de azúcar.

Oñóro:

(1) Obatalá femenino, catolizado Santa Ana.

Opa ataná:

(1) Candelero.

Opoló:

(1) Rana.

Opoló dijana:

(1) La rana chillando lejos.

Oque:

(1) Montaña, loma.

Oraña osaña:

(1) Tierra.

Oremi:

(4) Lesbianas. Sinónimos: Alakuatás

Oriofé:

(1) Caña.

Oríshá:

(1) Deidad. Númen. (Maná; Vodú). Dios menor. Ser sobrenatural distinto del Dios Supremo. Santo. Divinidad. Espíritu. El orísha es el espíritu del Eleddá o Guía de una persona. No es considerado un muerto, sino un espíritu vivo y capaz de hacer cosas o acciones. Se le pone o asienta a un "hijo" si se hace merecedor y Dios da permiso. Al "santo" se le llama y se trata con él como con otra persona. Ellos son "santos" porque recibieron la bendición y el aché de Olofi. Nosotros no hacemos los orísha; nadie puede hacer de un espíritu o de un viviente un santo; a no ser Olofi. Los orí sá no son exactamente dioses. Ellos fueron como nosotros, fueron obas o reyes que ganaron u obtuvieron "aché" de Olofi. Ya muertos, son espíritus que nos protegen. Ellos están más cerca de Olofi que nosotros. Ellos saben todas las cosas de la vida y tienen poder para resolver cuando quieren. Sinónimos: Orisa, Orísha, Oríssa

Orisha bá wí:

(1) "el Santo regaña".

Oro:

(4) (Ortiz). (Nsiba, entre kikongos). "El oro, zumbador o la bramadera es un instrumento aeritivo de tipo rotativo o estelar". "Por los negros yorubas y sus descendientes cubanos se llama Oro a un muy sencillo instrumento de sonoridad que ellos emplean en ciertos ritos funerarios". "Su mito se aproxima al de Egun". "El vocablo oro en lengua yoruba tiene además un sentido de "fantasma", "aparecido" o "espíritu desencadenado". "Y oro, en fin, se dice al instrumento secreto que da la voz sobrenatural del Oro". "En el bajo Dahomey se dice Olo a un dios o vodú que maneja al zumbador". El Oro es una tablita agarrada en un extremo por un cordel; a esa tablita se le da vueltas en el aire libre y brama o zumba. "Asó oro" o "Achó oro" se le llama al cordel del parlante Oro". Viene de a, prefijo que indica el "agente", so (que en criollo se dice cho) significa "hablar" y lo mismo es sóro o chóro; con lo cual resulta que achóro es en yoruba "hablador" o "parlante". "Pero ademas, oro (con inicial minúscula) quiere decir... cierta especie de cuerda". "La tablita del instrumento zumbador del espíritu Oro recibe en yoruba el nombre de Iché Oro que quiere decir "trabajo" e "inquietud" o 'enfado" de Oro. Iché oro es "fortuna o tormento. A veces el iché oro o tablita del oro tiene forma de pez para representar "la idea de la fertilidad y tiene poder mágico para propiciarla". "El pez es animal de agua, de lacro y de río como de mar, lo cual lo relaciona con la lluvia que fecunda los campos y además es, por lo general, de una enorme prolificidad". "Al oro afrocubano se le pintan generalmente nueve rayas con cascarilla cuando va a sonar... Las rayas avivan a Oyá, la diosa de la muerte". Oro es una institución social para hombres aristócratas solamente. "Es una hermandad secreta titulada Ogboni, porque únicamente los grandes personajes de las tribus, o sean los ogboni, pueden pertenecer a ella". "La Institución del Oro debióse al propósito de asegurar la cohesividad social y política por medio del patriarcado sobre las mujeres y del predominio de los ogboni aristócratas sobre las mayorías no iniciadas frente al rey y sus posibles desafueros". "El Oro, en Cuba como en Yoruba, es instrumento sagrado por el cual habla un espíritu". "En Cuba los babalaos son quienes más usan el Oro, debido a que ellos han venido en cierto modo a ocupar el puesto jerárquico que en Africa tienen los oqboni". "Recordemos que usan el sonido del Oro para llamar a Eleggua Chikuabú. El Eleggua que crea y acaba al mundo". También el oro en Cuba se usa para exequías solemnes de alguien consagrado a los cultos lucumíes, como un babalao. olosáin u olúaña. "Para las mujeres y los niños el Oro está prohibido". Con el oro se llama a Osáin dios de la magia y de la medicina. "Este Oro de Osáin tiene figura de pez, con estrías incisas en sus bordes, que dan la idea de las espinas dorsales. Por esto y por su nombre, se puede presumir que el oro del dios Osáin sea el mismo zumbador denominado Odeguíliguíli... de los ibos. Este nombre yoruba parece ser Odde "cazador" o también Ade "hechizo para atraer el espíritu de un guerrero", y guíri quíri, "aprisa, aprisa". Por otra parte al dios Osáin lo llaman diciendo Agüedó quíriguíri". Para el estudio del Oro completo, consulte el tomo V, de "Los Instrumentos de la Música Afrocubana" de Ortiz".

(6) Mañana, tiempo de la mañana.

Oró iña:

(1) Entraña de la Tierra.

Orobeyo:

(1) Castaña.

Oruko:

(2) Granada.

Osa kana:

(1) Odu, signo de Ifá.

Osé:

(1) Semana.

Oshún aña:

(1) Oshún la tamborera. La diosa Oshún se carácteriza por su pasión por el baile y los placeres.

(2) Oshún la tamborera. La diosa del amor en uno de sus aspectos.

Oshún soíno:

(1) Nombre de Omó Oshún "e nacido del vientre de un r.lanantial".

Osode ogué sóde emi ariku babá baba awó:

(1) Se dice cada vez que aparece la "letra", odu o signo Okana. sobre todo cuando sólo presagia mal. Se pide salud: Arikú.

Osongógo:

(1) Medio día, cuando suena la campana (del ingenio).

Otán:

(1) Piedra de santo. Piedra pequeña, rara vez mayor que una toronja, y, generalmente del tamaño del puño o menor; la cual fué encontrada en la tierra por medios adivinatorios o mediamnímicos, como residencia o más bien personificación de un dios o diosa determinada, por lo que es objeto de adoración. En Cuba abundan los "otá" que son hachas de las culturas de piedras pertenecientes a los indocubanos. El africano y sus descendientes en Regla de Ocha han creído que tales piedras vinieron del cielo; eso es lo que se acepta en cuanto a los respectivos otanes de Changó y Oyá. Recogidos esos otanes. son sometidos a un complejo ritual de habilitación. El estudio de los otanes, como el de los elekes. constituirían interesantísimas monografías. El otá de Changó se llama oddú ará y es cierta piedra que él tiró una vez. Esta piedra, como la de Oyá, son las llamadas piedras de rayos y se admite que una y otra aparecen en los lugares donde han caído rayos de Chanqó y de Oyá. Esas piedras son sometidas a una investigación de oráculo para saber qué se ha de hacer con ella. Después se lava en omiero, se engrasa de etá orí, se le da comida y se destina a iré o imagen del orísha. Los otanes de los demás oríshas pueden ser recogidos, todos, entre las piedras que el mar echa a sus playas, pero no siempre así se recogen, pues las sabanas, lomas, ríos, despeñaderos y caminos también son naturaleza suministradora. En el caso del otá de Olokun, siempre ha de ser piedra de mar puesta en tinaja. Olofi, Olodumare y Orúmbila, no tienen otá para iré o representación. El estudio de los otanes es de lo más sugestivo y daría mucha oportunidad para conocer las representaciones religiosas. El "otá" no es el orísha ni la adoración es a la piedra, pero los negros nunca han tenido interés en ilustrar a los aleyos y a veces a los propios iniciados novatos de lo que exactamente sucede. Así como el crucifijo no es Jesús Cristo, el otá no es el orísa, pero lo representa por continencia o por residencia. El orísha es siempre un espíritu de ciertas características fijas. Para cada orísha hay muchos espíritus que lo representen. Cada hijo de santo que muere vuelve alguna vez al ilé de algún creyente como el mismo orísha que tenía asentado o como quien fue en vida. Lo que sucede es que existe una categoría o mejor, varias, de espíritus de personas que tuvieron Ocha y después de muertos se manifiestan como oríshas. Los negros no adoran a los astros, minerales, vegetales y animales como tales, sino que admiten que en tales seres hay ciertos poderes que ellos pueden usar. Aprender a usar esos poderes o achés implica conocer y ajustarse al saber, que ciertos pueblos africanos acumularon y organizaron en la religión de un tronco de cultura. No de otra forma han obrado los hombres de todos los pueblos. Sinónimos: Otá

Oti ereke:

(1) Aguardiente de caña.

Otí réké:

(1) Aguardiente de caña; el que bebe Ogún. "Jan" en arará. Esta voz aparece en el habla folklórica de Cuba como nombre de postes nacientes y como interjección ejecutiva para enterrar el poste que se tira de punta en el hoyo.

Otolá:

(1) Mañana, hasta mañana.

Otrupán kaná:

(1) Odu, signo de Ifá.

Otrupo okana:

(1) Odu, signo de l[á.

Otulá:

(1) Pasado mañana.

Otunlá:

(1) Pasado mañana. Sinónimos: Otúnla

Oyemana:

(1) Que le aproveche.

Oyó ayokán:

(1) Sabana grande.

Oyú kana kana:

(1) Ojos de lechuza. Esta ave de rapiña, es nocturna y sus ojos están capacitados para ver en las tinieblas. Los usos que se le dan a esta ave o lo que de ella se obtiene es secreto.

Oyú mana mana:

(1) Ojos grandes.

Oyú tu amo:

(1) Ojo de agua, manantial.

Oyú yerú:

(1) Haragana.

Oyumá:

(2) Mañanita, la mañana.

Oyusó:

(1) Manantial, pozo.

Páko:

(1) Caña brava.

Peregún fún fún:

(1) Lirio blanco; flor de la Bayoneta africana. (Yucca gloriosa, Lin).

Polo:

(1) Rana.

Poto poto:

(1) Guanábana.

Potótó aché tó:

(1) Guanábana.

Sakú sakú:

(1) Mate. Se trata aquí de la semilla roja conocida por "cayajabo", a la cual reporta Lydia Cabrera, llaman en lucumí: "Irú", "Orire", "Iggi", "Irubí". (Algunos la llaman "Minyora"). Dueño Elegguá. ("Lo da Yemayá"). En Cuba se distinguen dos semillas de mate producidas por enredaderas: Una amarilla, llamada "Guacalote" y otra roja llamada "Cayajabo". Canavalia cubensis de Griseb o Canavalia ekmanii de Urb. El mate rojo tiene una raya negra; es malo. No se debe confundir con el "ojo de buey" que también se usa en santería como amuleto. Por otra parte es de sospechar del nombre de "Saku Sakú" porque en la nganga se usa un palo que llaman "sacu sacu" y que Lydia dice que también se llama Malanguilla.

Sultana:

(1) Raya al centro de la cabeza con un trenzado a cada lado, que después se cruza detrás de la cabeza para volver a la parte delantera donde son agarradas las puntas.

Tafo:

(1) Panadizo, siete cueros.

Tailolo:

(1) Guanajo.

Talátanó:

(1) Guanajo, pavo.

Taná:

(1) Enciende la vela.

Taná tána:

(1) Luz la vela o lámpara encendida.

Tani lobé lowó mi adá lowó adá orichá:

(1) Con mi misma mano me coroné rey. "Palabras que le contestó a Olofi, Eyókile, en Odí Orozón". (En la historia que acompaña a este signo de la adivinación por medio de los cauris o caracoles).

Tantana:

(1) Cocuyo.

Tápi tápi:

(1) Pasta de arroz. (kamanakú).

Teretere minako teremina ko lolobó teremina ofé olú oyá teremina igara labé siroko iré mana sé de me ladé kuá:

(1) Palabras que inician una relación en que el ratón, tomando la apariencia de un hombre, enamora a una muchacha y ésta le corresponde. A punto de celebrarse la boa, cae en la trampa que un Agugú llamado por su suegro, coloca en la puerta de su casa.

Tinibú:

(1) Yemayá, nombre y avatar de este Orisha. Nombre de "hijo" de Yemayá. Hijos de Oshún, hermana de Yemayá, reciben este nombre.

Tiolá:

(1) Mañana.

Tolo tolo:

(1) Guanajo, pavo común. Sinónimos: Toló toló

Toló toló:

(2) Guanajo. Sinónimos: Agufá

Totó ibán echú:

(1) (Ortiz). Totó: Nunca más (enfático). Ibán o Ibana: Juntos ahora. Echú: Dios de los caminos y de la suerte. Nunca más la paz será alterada, y estaremos juntos desde ahora, en nombre de Echú. Todo terminado y estaremos juntos desde ahora, lo juro por Echú. Se trata de un juramento de conciliación en nombre de Echú.

Wá wá yolá sofí oré wá wá yolé ko lu bo:

(1) "Que venga (Yemayá) se alegrara y se llenará con todo lo que ponemos para que su bondad nos ampare, que no se esconda. Esto le cantamos a Yemayá cuando vamos a la laguna a llevarle una canasta con muchas cosas de comer".

Waja waja:

(1) Pestaña.

Walubé:

(1) Palangana.

Wánaché ilé wanaché obara. wanaché abalonké wanaché ainá wanaché beyi oro. wanaché dáda. wanaché táekue:

(1) Pidiendo aché, la bendición a los Orishas y a los Ibeyi del Cielo. Sinónimos: Alabá konkidó olodumare, Kaité

Wánwá:

(1) Sabana. Sinónimos: Uanwá

Wáya wáya naná kó ibéro. naná kó ibero:

(1) ¡"Con Naná no hay que tenerle miedo a nada"!

Yalodde:

(1) (Yalodde quiere decir "muy gran señora", y aunque usted oirá muchas veces que a Oshún se le llama Yalodcle, a Yemayá también, a una iyálócha mayor, como si dijésemos una decana de las iyálóchas, se le puede dar igualmente este tratamiento, que es al mismo tiempo como decir la mayor, la reina...) (Tomado de Lydia Cabrera. O. C.)

Yambokí:

(1) Es a modo de un "criado de los tamboreros". "No es sino un "aprendiz" del oficio de tamborero"... Para el estudio de todo lo referente a los tambores batá, consulte el Tomo IV de "Los Instrumentos de la Música Afrocubana", por el Dr. Fernando Ortiz (1954), de donde hemos tomado las notas precedentes.

Yara:

(2) Sábana.

(3) Sábana.

Yayéku:

(1) Granada.

Yéyéku:

(1) Granada.

Yna:

(1) Anafe.

Yoireke:

(1) Azúcar, caña.

Zape:

(1) (J. L. Martín). (M. F. de Arrate). Africanos de la costa atlántica, en un territorio ribereño entre Dakar y Sierra Leona, J. L. Martín cree que son los kankanda, sabe o sobo, llamados por el Dr. Ortiz gangá. Cree Martín que los "zape" o "gangá" son "un pueblo emparentado con los yorubas" o lucumís, y que poseen "lenguajes muy similares". De los "zape" escribió Arrate entre 1751-1760 refiriendo que existía desde 1598 una cofradía, a nombre de Nuestra Señora de los Remedios concedida a pedimento de los negros zape desde antes de 1598 en que el dilatorio trámite colonial terminó. También refiere la hermandad de San Benito de Palermo, que como la cofradía mencionada, era de libertos zape. Agrega J. L. Martín: "...casi pudiéramos afirmar que aquellos zapes cristianos, a quienes se refiere Arrate fueran los primeros yorubas establecidos en La Habana. Haciendo notar al mismo tiempo que después se les denominó, en conjunto, yorubas o yorumas, aunque en Africa había la distinción entre los del interior (yorubas propiamente dichos) y lucumís (yorubas costeños), por depender del rey Ulkumi". A las especulaciones de J. L. Martín se oponen los siguientes datos: que la tradición oral que yace en nuestros negros menciona a los "zapes" como una clase de africanos distintos de lucumís y congos; que no aparecen datos, orales o escritos, en Cuba, conocidos por nosotros o tratados por Ortiz, Castellanos o Lydia Cabrera, que mencionen e identifiquen a los tales "zapes" con los lucumís; que no se mencionan los apelativos de kankandas, sabe o sobo, en la tradición de Cuba; que la identidad entre zapes y "gangás" apareció por primera vez en la revista cubana Bohemia, del 12 de junio de 1949 (año 41 Nº 24) en un escrito del Sr. Juan Luis Martín, sin más demostración rigurosa. Escribió Ortiz en "Los Negros Esclavos". La Habana, 1916. "Zape.-Citado por Pérez Beato. En el mapa de Mungo Park figura Sappe como población de la ribera del Gambia y, seguramente, de ahí proceden". Más información aparece en la obra "Los Negros Esclavos", por el Dr. Fernando Ortiz y en el folk básico de Cuba, en fuentes vivas.